TODO IGUAL

GRILLA, GRILLOS Y GRILLADOS

Óscar García Morales

GRILLA, GRILLOS Y GRILLADOS

101 vistas

Mayo 01, 2018 18:15 hrs.
Política Nacional › México Puebla
Óscar García Morales › Puebla Millennial

El gatopardismo es un término usado en política, que resalta la necesidad de
hacer cambios (simulados) con el propósito de que el sistema permanezca intacto,
según lo definió el escritor italiano Giussepe Tomasi di Lampedusa en su libro
titulado ’El Gatopardo’.
Mantener inalterables las cosas es una de las tareas de quienes ostentan los
cargos superiores; ya sea un presidente, pasando por uno que otro mandatario
estatal hasta llegar con los encargados de redactar, discutir y pasar las leyes, es
decir, los diputados y senadores.
¡A fuerza!
Durante el proceso electoral 2018, el Poder que ha adoptado un bajo perfil es sin
duda el Legislativo (Federal), el cual vigila atento su desarrollo –según su
conveniencia-, alejado de la escena pública, pero siempre haciendo un trabajo
’subterráneo’ que ayude o perjudique a un aspirante, según lo determine cada
fracción parlamentaria.
En noviembre del año pasado, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación emitió una sentencia que obligaba al Congreso de la Unión a aprobar
una ley en materia de comunicación gubernamental; todo esto, después del
amparo promovido por la organización civil Artículo 19, que se inconformó por el
’congelamiento’ de la última parte de la Reforma Electoral promulgada en 2014.
Área fundamental
Una de las piezas clave para que todo gobierno funcione, es la comunicación,
pues sin ésta, sería imposible difundir los logros o acciones colectivas ni las ideas
o posturas de quien (o quienes) lo encabezan, asimismo, es un arma de ’doble
filo’ que puede manipular a los ciudadanos y ser empleada para objetivos
personales.
México es uno de los países donde la comunicación social –aún- permanece en
un vacío legal, donde cualquier autoridad puede manejar discrecionalmente el
dinero y repartirlo entre los medios y periodistas que mejor convengan a sus
intereses.
El derroche

Y es que los políticos en México creen que a mayor presupuesto, mayor control y
popularidad; sin embargo, la realidad muestra lo contrario. De acuerdo a la más
reciente evaluación hecha por Consulta Mitofsky a la administración de Enrique
Peña Nieto (entre diciembre 2017 y febrero 2018), arrojó que sólo dos de cada
diez mexicanos aprueban la gestión del originario de Atlacomulco (21 por ciento),
mientras que el 69 por ciento está en desacuerdo.
Lo anterior muestra una disparidad entre lo invertido por Los Pinos en el rubro de
comunicación, propaganda e imagen, desde diciembre de 2012 hasta las
postrimerías de 2017 (más de 40 mil millones de pesos) y el magro índice de
aceptación.
Nada bien… todo mal
Con la fecha límite a cuestas, ambas cámaras aceleraron los trabajos con el fin
aprobarla; no obstante, la mayoría conformada por el PRI, PVEM y Panal se
impuso al bloque opositor (PAN, PRD y PC) y con ello, quedaron avaladas sus
propuestas, entre las que llaman la atención, el otorgamiento de facultades a la
Secretaría de Gobernación para que regule el gasto de comunicación social o la
eliminación de topes de gasto para la contratación de pautado en medios por parte
del Ejecutivo federal.
Otras agrupaciones como el colectivo #MediosLibres sostienen que la Ley General
de Comunicación Social ’legaliza las malas prácticas en torno a la publicidad
oficial, mantiene el estatus quo’, en tanto los priistas sostienen que es un avance,
pero lo cierto es que esas ’mina de oro’ y ’garrotes’ que son las oficinas de
prensa, hacen que los políticos sigan al pie de la letra lo escrito por Tomasi: ’Si
queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie’.

Ver más


Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.